miércoles, 29 de octubre de 2014

Reestructuración de AMD: el fin de una era



Todos los fans de AMD hemos visto subidas y bajadas y como poco a poco aparecían malas noticias para la compañía tras la compra de ATI, puesto que los números financieros parecían bastante rojos y la bolsa no repuntaba para esta gran Corporación. Mientras, Intel sacaba al mercado más microarquitecturas nuevas y AMD tenía que pelear con micrarquitecturas desfasadas a las que iba mejorando para ir manteniendose a flote como un marinero desesperado que achica agua para no tocar fondo.

Pero las cosas para AMD no iban mal solo desde la compra de ATI, antes de esto tampoco parecían ir demasiado bien, a pesar de los éxitos del Athlon (K7) y sus Athlon64 y Opteron (K8). Jerry Sanders, uno de los fundadores y el que fue CEO de la compañía, tras su jubilación dejó la compañía en otras manos, quizás no tan habilidosas para el negocio.

Hector Ruiz, el sucesor de Jerry Sanders, no pudo reconducir el rumbo de la compañía y rápidamente fue sustituido. Sus 6 años de trabajo en Texas Instruments y los 22 que pasó en Motorola no parecían suficiente pedigrí para levantar AMD.  Lo cierto es que AMD nunca ha estado bien en cuanto a dinero para invertir para I+D, en eso Intel siempre ha estado muy por encima y por tanto no se pueden comparar ambas compañías. ¿Y por qué esta enorme desventaja financiera?
Bueno, habría diferentes respuestas, pero la principal es que AMD se dedicó desde el inicio a clonar los chips de Intel para competir en el mercado y esto lastró a la compañía. Desde que terminó la era de clonación, AMD se ha dedicado a deshacer ese error con productos propios o por lo menos con tecnologías genuinas. Pero el gran escalón generado en el pasado no ha podido saltarse. 
¿Cómo reparar este daño? Pues el extravagante Sanders dejó en herencia a Hector Ruiz un proyecto (Hammer o K8) muy ambicioso, con tecnología SOI desarrollada junto con sus colegas de IBM. Este proyecto resultó exitoso, pero solo hasta cierto punto. Para este proyecto se unieron mentes brillantes, ingenieros que habían estado trabajando también en el Athlon y que provenían de DEC (Digital Equipment Corp.). 
Los chicos de DEC tenían gran talento, ya que habían trabajado en el microprocesador más avanzado y que todos veían como un referente en la industria, hablo del Alpha. De hecho AMD cogió su tecnología para estos diseños.
Uno de los encargados de este proyecto fue Dirk Meyer. Derrik R. Meyer sustituiría a Hector Ruiz (para dejarlo involucrarse en GlobalFoundries, las antiguas fábricas de AMD, y en Advanced Nanotechnology Solutions) en 2008. Recuerda que AMD se deshizo de sus fábricas por el alto coste que implicaban para poder sanear su cuenta corriente, creando la spin-off que más tarde se independizaría como la gran foundry que es ahora GF. Así AMD pasó de ser un clásico IDM a ser un moderno fabless con mayor agilidad económica. 
Y aquí empezó una época convulsa donde los accionistas parecían mandar más que los ingenieros. Esa época donde los entusiasmados ingenieros se sentaban sobre la mesa de proyectos para discutir el desarrollo de los chips quedó atrás y ahora los inversores decidían en los despachos los caminos que debía seguir la compañía. Y ese camino fue apostar por la movilidad, con chips orientados a dispositivos móviles y dejando un poco de lado el sector del alto rendimiento. 
Dirk Meyer, que provenía de DEC  y que se involucró en los diseños del K7 y K8 se disgustó ante esta situación y decidió dimitir en 2011. Su sustituto fue Rory Read, anteriormente trabajador de Lenovo, un hombre de negocios que poco le importaba la ingeniería sino las ganancias. Y aunque  para las ganancias hace falta ingeniería y desarrollo, Rory lo debió olvidar. 
Además, el tan anunciado Fusion fue tirado por los suelos al emplear software de desarrollo con celdas prediseñadas en vez de hacerlo “a mano” como en la vieja escuela para obtener hasta el último ápice de rendimiento. Otro hecho que enfadó y propició la salida de Meyer (ahora involucrado en la start-up Ocoos). El resultado fue que las cifras previstas para los nuevos Fusion no se cumplieron ni de lejos...
La compra de ATI para unir la tecnología gráfica y de procesamiento de AMD parecía no dar sus frutos por estas sinrazones de algunos miembros de la compañía. Y eso sin hablar del total desastre de la arquitectura anterior a los Fusion, la K10. Numerosos fallos que no se pudieron tapar ni bajando los precios. 
Además, la compra de la canadiense ATI dejó a la estadounidense AMD casi en la quiebra. Pero la jugada fue buena y con visión de futuro, dejando a Intel aislada sin poder comprar otra compañía de gráficos avanzada, ya que NVIDIA (la otra) es demasiado grande como para que Intel pueda adquirirla. Nuevamente AMD supo ser más inteligente y movió ficha primero.
Una de las pocas buenas noticias llegó cuando se quedó con casi la totalidad del mercado de chips para videoconsolas (antes monopolizado por IBM) y la incorporación de tarjetas gráficas AMD a los Mac de Apple, pudieron salvaguardar un poco la compostura financiera. 
La única solución para AMD parecía vender la compañía a alguien con mucho dinero y que este invirtiese grandes cantidades en ella para reflotarla y aun así seguiría a la zaga de Intel por los acuerdos AMD-Intel sobre las licencias de la arquitectura x86. Otra solución sería más implicación de los gobiernos y organismos de regulación para poner fuertes multas a Intel por sus prácticas monopolistas, pero parece que los gobiernos piensan en otras cosas... 
Aunque es cierto que Intel ha tenido muchas citaciones en el juzgado por su prácticas ilícitas y una de ellas se saldó con la multa más cara impuesta por la Unión Europea a una compañía, Intel no pareció afectada y por tanto AMD no sacó rentabilidad de esto.  
Llegados a este punto parece que hay poco que hacer, pero no todo está perdido. ¡La esperanza es lo último que se pierde! Ahora comienza una nueva era para AMD, con una reestructuración interna interesante que detallamos punto por punto aquí. Las claves para la recuperación de AMD tienen nombre de persona y son:
  • Raja Koduri: ha vuelto a AMD, tras su marcha para incorporarse a la compañía Apple, Koduri es uno experto en cuanto a GPUs y ahora vuelve a la compañía desde la que salió. Recuerden que en 2009 Apple reclutó a Jim Keller, Bob Drebin y Raja Koduri (procedentes de AMD), dos de ellos expertos en gráficos y el otro en CPUs. El trabajo de estos chicos en Apple supuso excelentes prestaciones gráficas para los nuevos dispositivos móviles de Apple y unos SoCs competitivos. El porpio Raja Koduri ha hablado sobre la actual filosofía de trabajo de AMD, que es muy diferente a la AMD que él dejó en su día. Ahora asegura que trabaja como una pequeña empresa de manera mucho más ágil, y no como una empresa 10 veces superior a su tamaño real, como lo hacía en el pasado.
  • Jim Keller: es un experto en arquitecturas de CPU y también se marchó a Apple para ponerse al frente de los proyectos de SoC que Apple tenía para su iPhone y su iPad (los chips A-x basados en ARM). Jim también ha regresado a “casa” y su trabajo junto con el de Raja Koduri se verá plasmado en los proyectos de 2015/2016. Una gran arquitectura de GPU y un gran CPU/SoC es lo que buscan para salvar a la compañía. Y creanme, Jim Keller, como se dice, sabe mucho de esto: “Hay pocas personas que saben cómo crear chips para servidores. Jim Keller tiene mucha experiencia en este sentido”. 
  • Mark Papermaster: ingeniero que trabajó en Apple encargado de los diseños de dispositivos de hardware desde 2008 (para comandar el proyecto tras la compra de P.A. Semi). Antes de eso trabajó en IBM desde 1982, siendo vicepresidente de la división especializada en el Blade server. Papermaster ha trabajado en proyectos como el PowerPC y el poderoso POWER de IBM, con toda esta experiencia a sus espaldas, viene a AMD para darle un empujón definitivo. 
  • Lisa Su: es la nueva CEO de la compañía, que sustituye al denostado Rory. Lisa Su tiene grandes dotes como ingeniera y con 5 años ocupando altos puestos en Freescale, con 13 años de experiencia en IBM (Centro de Investigación y Desarrollo de Semiconductores), doctorada en Ingeniería Eléctrica en el MIT (Massachusetts Institute of Technology), nombrada miembro del IEEE (Instituto de Electrónica e Ingenieros Electrónicos) en 2009 y miembro de la Junta Directiva de Analog Devices. 
  • Además de estas contrataciones ha habido otras en los últimos años, todo expertos de primer nivel como antaño. Ellos provenían de otras compañías, incluida Intel, para devolver a AMD a la época dorada.

Bulldozer no fue la salvación de AMD y por ello Lisa se podrán al mando del equipo que desarrollará una nueva microarquitectura bajo el nombre clave Zen. Bulldozer lastró 4 años de la compañía y tienen que lidiar con este peso. Ahora se dejará de lado la fallida apuesta del multi-hilo (CMT) a favor de un diseño más tradicional de simultaneidad de subprocesos (SMT).
Pero Zen y la también futura K12 están siendo desarrolladas por un equipo encabezado por Jim Keller (también involucrado en los exitosos K8 a principios de 2000) y el resto del personal citado aquí, además de otros muchos talentos. Esto puede marcar el antes y el después de AMD, y esperemos que para mejor, por el bien de todos los consumidores, no solo los fans de AMD, sino los compradores de productos de la competencia que también se verían afectados por precios abusivos.